I. INTRODUCCIÓN
El
Coeficiente de Gini es una medida de la desigualdad ideada por el estadístico
italiano Corrado Gini. Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los
ingresos, pero puede utilizarse para medir cualquier forma de distribución
desigual. El coeficiente de Gini es un número entre 0 y 1, en donde 0 se
corresponde con la perfecta igualdad (todos tienen los mismos ingresos) y donde
el valor 1 se corresponde con la perfecta desigualdad (una persona tiene todos
los ingresos y los demás ninguno).
Para entender la aplicación del coeficiente de GINI en
Guatemala, la inferencia, deducciones e inducciones; debemos de conocer que
este es un instrumento el cual sirve a los expertos o estudiosos de la economía
y estadística para medir los diferentes indicadores que se quieran analizar con
la finalidad de investigar la desigualdad que hay en un país la cual puede ser
o presentarse de diferente manera en nuestro caso particular nos enfocaremos en
un problema de Estado como lo es la pobreza para poder desarrollar el presente
ensayo el cual nos enseñara como este medidor puede ser verdadero o falso y el
uso que se le pueda dar de tal manera que sirva para realizar los estudios
actuariales para el departamento de Guatemala. ¿Cuál es el coeficiente de GINI
y su aplicación en Guatemala inferencia,
deducciones e inducciones?
A partir del valor medio
para la República de Guatemala (0.55) y estableciendo como un rango normal +
0.05 se establece que los departamentos de Guatemala, Sacatepéquez, Escuintla y
El Progreso presentan indicadores arriba de lo normal en pobreza, y los
departamentos de Totonicapán, San Marcos, Quiche, Huehuetenango, Alta Verapaz y
Peten registran indicadores debajo de lo normal en pobreza.
El coeficiente Gini es una poderosa herramienta para ayudar al viajero a
captar rápidamente los principales factores que caracterizan diferentes sociedades.
El Producto Interno Bruto (PIB) per cápita es un interesante promedio nacional
pero tiene tan poco sentido para los individuos como la altitud promedio del
continente suramericano. La gente de verdad vive en las llanuras o en las
montañas o en medio de las dos. Los coeficientes Gini nos dicen que tanto varía
la "altitud" de la riqueza en un determinado país.
II. ANALISIS
DEL COEFICIENTE DE GINI Y SU APLICACIÓN
EN GUATEMALA, INFERENCIAS, Y DEDUCCIONES, INDUCCIONES.
El coeficiente
registraría cero (0.0= desigualdad mínima) para una sociedad en la que cada
miembro recibiera exactamente el mismo ingreso y registraría un coeficiente de
uno (1.0= desigualdad máxima) si un miembro recibiera todo el ingreso y el
resto no recibiera nada. (UNICEF, 2009)
Es apropiado mencionar aquí el Índice de
desarrollo Humano (IDH) que tiene en cuenta varios factores (expectativa de
vida, alfabetización en adultos, índice de escolarización y PIB per cápita),
para proporcionar un indicio de la calidad de vida en diversos países. Tomados
conjuntamente, estos tres índices dicen mucho de las sociedades que miden.
El coeficiente Gini por su validez depende directamente de la
calidad de los datos estadísticos usados para calcularlo.
Infortunadamente, no hay normas
internacionales en esta materia. Esto significa que el coeficiente Gini puede
ser manipulado hasta cierto punto por los analistas del ala izquierda que
podrían buscar censurar las desigualdades extremas o por las alas derechas
conservadoras que podrían querer demostrar que esa desigualdad es mínima. Por
lo tanto se debe tener cuidado para asegurarse de la objetividad de la fuente
de cada gini antes de sacar conclusiones apresuradas.
En la práctica, los valores del coeficiente
varían desde cerca de 0.2 para países históricamente igualitarios como
Bulgaria, Hungría, las repúblicas Checa y Eslovaca y Polonia hasta 0.6 para
países centro y suramericanos donde las élites poderosas dominan la economía.
La evolución del coeficiente Gini es particularmente útil en la medida en que
revela tendencias. Muestra la evolución hacia una igualdad mayor en Cuba desde
1953 hasta 1986 (0.55 a 0. 22) y el crecimiento de la desigualdad en los
Estados Unidos en las últimas tres décadas durante las cuales el Gini pasó de
0.35 en los setenta a 0.40 actualmente (¡y aún está subiendo!). La mayoría de
los países europeos y Canadá están en 0.30 aproximadamente, Japón y algunos
países asiáticos llegan a 0.35, unos alcanzan 0.40 mientras que la mayoría de los
países africanos exceden los 0.45. (Milenio, 2011)
La metodología para su
estimación puede ser ilustrada geométricamente. Continuando con el ejemplo del
mercado bancario y su concentración, el ejercicio puede explicarse de la manera
siguiente: En un eje de coordenadas cartesianas se elabora la Curva de Lorenz
utilizando en el eje vertical el número de bancos en proporción al total y en
el eje horizontal la variable para la cual se desea calcular la concentración,
también en proporción al total de empresas o entidades participantes. De esta manera, si la variable para la cual
se desea estimar la concentración representa los recursos del sistema, cada
punto (x,y) de la curva de Lorenz podrá ser interpretado como el "y"
porcentaje del total de los bancos que concentra el "x" porcentaje de
los recursos del sistema. La recta de 45
grados representa la distribución perfecta de los recursos del sistema en el
número de entidades bancarias existentes, ya que para todos los puntos de la
recta, x es igual a y.
A. El
coeficiente de Gini y su aplicación en Guatemala: Hay más pobres en el mundo, sólo hay que
medirlos, en el Estudio Índice de Pobreza Multidimensional (IPM) elaborado por
la Universidad de Oxford y las Naciones Unidas, nos dan una forma alternativa
de evaluar la pobreza en el mundo. Actualmente, el Banco Mundial calcula que la
pobreza se define como las personas que viven con menos de $1,25 al día y, con
ese método de cálculo, 1.300 millones de personas se pueden considerar pobres.
Bajo la nueva evaluación, han calculado que hay 400 millones de pobres más que
su estimación anterior. Evaluaron 104 países que incluía 5.200 millones de
personas, el 78% de la población mundial. Es decir que, bajo el IPM, 1.700
millones de personas se pueden considerar pobres, el tercio del total de la
población medida. (2011.INE, 2011)
El IPM es multidimensional y tiene en
cuenta variables adicionales que, aparte del estómago, son muy importantes en
la calidad de vida y en el desarrollo de las personas. Estos variables
adicionales incluyen los siguientes:
• El estado de la salud.
• El nivel de nutrición.
• El nivel de educación.
• El acceso a electricidad.
• La disponibilidad de agua.
• La disponibilidad del combustible necesario
para cocinar.
Los países con más pobreza en las
Américas son los siguientes:
1. Haití (57%)
2. Nicaragua (40%)
3. Bolivia (38%)
4. Honduras (32%)
5. Guatemala (26%)
6. Perú (20%)
Con esta nueva fórmula de calcular la pobreza, no sólo
tendremos una mejor medida de la pobreza, ya que los pobres tienen pobreza en
muchas partes de su vida, no sólo en el estómago. Además, esta nueva fórmula
también nos ayuda a entender los factores que les mantiene en la pobreza,
generación tras generación.
B. Establecer
la desigualdad de Guatemala en términos comparativos aplicando el coeficiente
de GINI y su inferencia. (verdad o falsedad)
El padecimiento del hambre crónica y la
consiguiente desnutrición en niños y adultos, es un flagelo ligado de manera
directa a las condiciones de pobreza y pobreza extrema que viven millones de
personas en todo el mundo, efecto subsecuente de las enormes disparidades
sociales y económicas que desde hace bastante tiempo prevalecen en muchas
regiones y países.
En tal sentido, esta problemática
específica esta preñada de un fuerte carácter político, por cuanto que, en gran
medida, su solución definitiva está al alcance de quienes detentan un lugar y
una posición privilegiada dentro de la sociedad, y sin restarle responsabilidad
a la sociedad en general, puede decirse que la búsqueda de soluciones al
respecto, también depende en gran parte de quienes manejan los principales
mecanismos y palancas en la toma de decisiones institucionales, principalmente
a nivel de Estado, de gobierno y a nivel intergubernamental. (SEGEPLAN., 2011)
Por ende, no existe ninguna excusa para
que persona alguna (sea niña, joven o adulta), padezca el flagelo del hambre y
la desnutrición por causas involuntarias. Recursos hay y en gran abundancia;
financieros, económicos, sociales, culturales, institucionales, científicos,
naturales, tecnológicos etc..
Por otra parte, la cruda realidad nos
indica que en el caso de Latinoamérica, considerada una de las regiones más
desiguales del planeta, el coeficiente de Gini mostrado entre el período
1950-2000, ha oscilado entre el 0.50 y el 0.53, lo cual, según el PNUD, muestra
que su “exceso de desigualdad” ha frenado el desarrollo de esta región”
En este mismo sentido, a nivel
intrarregional y hablando en términos comparativos, en los primeros años del
presente siglo, Bolivia fue el país con el Coeficiente de Gini más elevado
(60.1), mientras que Nicaragua arrojó el Coeficiente más bajo de todo el subcontinente
(0.43), siendo este el país con menor desigualdad en relación a la distribución
de los ingresos. Guatemala y Brasil por su parte, presentaron en el mismo
período coeficientes sumamente elevados (55.1 y 57.0 respectivamente),
situándose por ello, entre los países con mayor desigualdad en la distribución
de los ingresos a nivel latinoamericano y mundial. (Guatemala, 2009)
Hay que tomar en cuenta que estos datos
se refieren al período inmediatamente anterior al estallido de la crisis
económica mundial. Si antes del 2007/2008, período en el cual empezaron a subir
dramáticamente los precios mundiales de los granos y alimentos básicos, el
grueso de la población latinoamericana en situación de pobreza extrema
padeciendo hambre, ya era sumamente extenso, las cifras de personas en tal
situación se ha incrementado sustancialmente en el último par de años
(2008-2010).
La desnutrición contribuye decisivamente
en más de un tercio del total mundial de fallecimientos en niños menores de
cinco años , y se refiere no sólo a la falta de alimentos, sino también a otros
dos factores clave: atención y salud. (COONGCOOP, 2008)
En el año 2008, un total de 195 millones
de niños menores de cinco años del llamado “mundo en desarrollo” (países
pobres), padecían de desnutrición moderada o severa, con marcados retrasos en
su crecimiento y padecimientos de enfermedades comunes perfectamente evitables
con una buena alimentación. Un año después (2009), la cifra de infantes en
tales condiciones ascendía a 200 millones de niños y niñas.
C. Determinar
cuales son las deducciones e inducciones del coeficiente de GINI en Guatemala.
Se estableció como línea de
pobreza extrema un gasto total en alimentos de Q.4,380.00 per cápita por año
para el nivel nacional. Así mismo, una línea de pobreza general con un gasto
total de Q.9,030.93 per cápita por año para el nivel nacional.
La pobreza extrema es la relación porcentual entre
la población que no alcanza el nivel de consumo de la línea de pobreza extrema
y la población total; la pobreza no extrema es la relación porcentual entre la población que supera la línea de
pobreza extrema pero no alcanza la línea de pobreza general y la población
total; la no
pobreza es la
relación porcentual entre la población que supera la línea de pobreza general y
la población total. La pobreza general es la suma de la pobreza extrema y la pobreza no extrema.
El dramatismo del caso de Guatemala
también se hace evidente cuando se compara con los niveles de su región, es
decir, con América Latina. Por ejemplo, en cuanto a la tasa de mortalidad de
niñas y niños menores de 5 años (año de referencia 2009), el promedio
latinoamericano se ubica en un 20.4 por ciento, mientras que el de Guatemala
equivale al 42 por ciento, es decir, más del doble del promedio subcontinental .
En este mismo ámbito la situación para
Guatemala ha llegado a tal extremo, que aunque tiene una economía relativamente
fuerte en comparación con la sus vecinos más próximos, ni siquiera logra superar
a otros países centroamericanos, pues El Salvador tiene un 19 por ciento de
afectación; Honduras un 30 por ciento; Nicaragua el 35 por ciento; y Costa Rica
apenas el 2.2 por ciento.
Guatemala: Algunos factores
estructurales que inciden en la problemática del hambre y la desnutrición
crónica infantil en este país.
No existe ninguna razón económica,
técnica (ni moral) para aceptar la situación de hambre y desnutrición crónica
por la que actualmente atraviesa buena parte de la niñez guatemalteca.
Si quisiéramos medir el éxito en
términos de nivel de ingresos per cápita, a pesar de sus múltiples carencias
como todo país latinoamericano, la evolución económica de Guatemala en las
últimas dos décadas (1986-2007), mostró signos de recuperación cercanas a las
experimentadas durante las históricas tasas de crecimiento de los años sesentas
e inicios de los setentas del siglo XX, situándose este país en dicho período
en el grupo de 120 naciones de ingreso medio bajo, cuyo rango oscila, de
acuerdo a estándares del Banco Mundial, entre los US $ 906.00 a los US $
3,595.00 . (Encuesta Nacional de Condiciones de Vida ENCOVI ,
2011)
Por lo demás, este país ha logrado
durante muchas décadas mantener una relativa estabilidad macroeconómica, con
bajas tasas de endeudamiento externo y de inflación, así como es famoso por
ocupar uno de los primeros lugares a nivel mundial en cuanto a la posesión de
naves aéreas (avionetas y helicópteros), de propiedad exclusivamente privada.
Sin embargo, pese a lo anterior, el 31.9
por ciento de la población total de Guatemala (alrededor de 3 millones de
personas), sobrevivía en el año 2002 con menos de dos dólares al día. Mientras
que para el año 2006, el 71.3 por ciento del total de la población económica
ocupada (PEO) estaba formada por el sector informal y de microempresas,
involucrando a más de cuatro millones y medio de personas en actividades
económicas con muy bajos o precarios ingresos, aunque debe reconocerse que en
dicho período hubo un leve descenso en la cantidad de personas viviendo en
extrema pobreza. Compromisos del Estado guatemalteco en torno a garantizar la
seguridad alimentaria y nutricional para los infantes y población en general. (SEGEPLAN,
2010) .
III.
CONCLUSIONES.
El Coeficiente de Gini es
una medida de la desigualdad ideada por el estadístico italiano Corrado Gini.
Normalmente se utiliza para medir la desigualdad en los ingresos, pero puede
utilizarse para medir cualquier forma de distribución desigual.
El coeficiente de Gini es un
número entre 0 y 1, en donde 0 se corresponde con la perfecta igualdad (todos
tienen los mismos ingresos) y donde el valor 1 se corresponde con la perfecta
desigualdad (una persona tiene todos los ingresos y los demás ninguno).
La determinación de los puntos de referencia de los
indicadores sociales y de pobreza se realiza
tanto en lo relativo al nivel como a la variación del indicador. Es
importante tomar nota de las modificaciones
en ambos sentidos.
Al observar la variación
en el índice Gini, pareciera que Guatemala está comenzando a enfrentar algunos de los factores que
llevaron a un alto grado de desigualdad.
De hecho, Guatemala avanzó a un ritmo promedio más veloz de lo que ha sido
observado en el 75 por ciento de los
cambios en los últimos 25 años. Sin embargo, como lo indica el nivel del indicador en 2006, aún con este cambio
positivo Guatemala sigue obteniendo pobres
clasificaciones cuando se compara el nivel del índice Gini con otros
países.
El cuanto a lo relacionado al tema del
coeficiente de Gini, cabe mencionar que no se aplica en Guatemala, seria necesario
que se aplicara por parte del Estado debido a la utilidad que representa;
sabemos que es un medidor de la desigualdad que se pueda aplicar para medir
cualquier forma de distribución por lo cual es necesario su aplicación para
solucionar los problemas que se presentan en Guatemala en cuanto a la pobreza,
desnutrición educación etc.,

